
(El Foro Social Mundial es como una bomba llena de agua, entre más tiene adentro mas cerca esta de reventar. En este año los movimientos sociales estuvieran sentados en las graderías del publico mientras los presidentes se echaban sus discursos.
La inicial restricción a partidos políticos se modifico, el comité organizador asumió mas funciones de las que le correspondían, los gobiernos locales, municipales y comarcales hicieron rifa electoral y los organismos mundiales dieron un paso en falso hacia la burocracia y el reformismo.
Parece que el otro mundo posible que hibamos a construir los movimientos sociales populares ya no es tan posible como se decía antes o por lo menos ahora tiene mas que ver con la divertida pero inocua formula del socialismo con empresarios de la que tanto le gusta a Chavez; que con el poder de base y a construcción desde hoy de una sociabilidad radicalmente distinta a la de Capitalismo y el Estado.
Pero quizás no todo este perdido en el Forum Social Mundial, o por lo menos eso deseamos muchos. )

NO VAMOS A PAGAR POR LA CRISIS, QUE LA PAGUEN LOS RICOS
Para hacer frente a la crisis son necesarias alternativas anticapitalistas, antiracistas,anti-imperialistas, feministas, ecológicas y socialistas.
Los movimientos sociales del mundo nos hemos reunido con ocasión de la celebración del 9º FSM en Belém, en la Amazonia donde los pueblos resisten a la usurpación de la naturaleza, sus territorios y su cultura.
Estamos en América Latina donde en las últimas décadas se ha dado el reencuentro entre los movimientos sociales y los movimientos indígenas que desde su cosmovisión cuestionan radicalmente el sistema capitalista; y en los últimos años ha conocido luchas sociales muy radicales que condujeron al derrocamiento de gobiernos neoliberales y el surgimiento de gobiernos que han llevado a cabo reformas positivas como la nacionalización de sectores vitales de la economía y reformas constitucionales democráticas.
En este contexto, los movimientos sociales de América latina han actuado de forma acertada: apoyar las medidas positivas que adoptan estos gobiernos, manteniendo su independencia y su capacidad de crítica en relación a ellos. Esas experiencias nos ayudarán a reforzar la firme resistencia de los pueblos contra la política de los gobiernos, de las grandes empresas y los banqueros que están descargando los efectos de esta crisis sobre las espaldas de las y los oprimidos.
En la actualidad los movimientos sociales a escala planetaria afrontamos un desafío de alcance histórico. La crisis capitalista internacional que impacta a la humanidad se expresa en varios planos: es una crisis alimentaría, financiera, económica, climática, energética, migratoria, de civilización, que viene a la par de la crisis del orden y las estructuras políticas internacionales.
Estamos ante una crisis global provocada por el capitalismo que no tiene salida
dentro de este sistema. Todas las medidas adoptadas para salir de la crisis sólo
buscan socializar las pérdidas para asegurar la supervivencia de un sistema basado en la privatización de sectores estratégicos de la economía, de los servicios públicos, de los recursos naturales y energéticos, la mercantilización de la vida y la explotación del trabajo y de la naturaleza, así como la transferencia de recursos de la periferia al centro y de los trabajadores y trabajadoras a la clase capitalista.
Este sistema se rige por la explotación, la competencia exacerbada, la promoción del interés privado individual en detrimento del colectivo y la acumulación frenética de riqueza por un puñado de acaudalados. Genera guerras sangrientas, alimenta la xenofobia, el racismo y los extremismos religiosos; agudiza la opresión de las mujeres e incrementa la criminalización de los movimientos sociales.
En el cuadro de estas crisis, los derechos de los pueblos son sistemáticamente negados. La salvaje agresión del gobierno israelí contra el pueblo palestino, violando el derecho internacional, constituye un crimen de guerra, un crimen contra la humanidad y un símbolo de estanegación que también sufren otros pueblos del mundo.
Para hacer frente a esta crisis, es necesario ir a la raíz de los problemas y avanzar lo más rápidamente posible hacia la construcción de una alternativa radical que erradique el sistema capitalista y la dominación patriarcal.
Es necesario construir una sociedad basada en la satisfacción de las necesidades sociales y el respeto de los derechos de la naturaleza, así como en la participación popular en un contexto de plenas libertades políticas. Es necesario garantizar la vigencia de todos los tratados internacionales sobre los derechos civiles, políticos, sociales y culturales (individuales y colectivos), que son indivisibles.
En este camino, tenemos que luchar impulsando la más amplia movilización popular, por una serie de medidas urgentes como:
-La nacionalización de la banca sin indemnización y bajo control social
- Reducción del tiempo de trabajo sin reducción del salario
- Medidas para garantizar la soberanía alimentaria y energética
- Poner fin a las guerras, retirar las tropas de ocupación y desmantelar las bases
militares extranjeras
- Reconocer la soberanía y autonomía de los pueblos, garantizando el derecho a la autodeterminación
- Garantizar el derecho a la tierra, territorio, trabajo, educación y salud para todas y todos
- Democratizar los medios de comunicación y de conocimiento
El proceso de emancipación social que persigue el proyecto ecologista, socialista y feminista del siglo 21 aspira a liberar a la sociedad de la dominación que ejercen los capitalistas sobre los grandes medios de producción, comunicación y servicios, apoyando formas de propiedad de interés social: pequeña propiedad territorial familiar, propiedad pública, propiedad cooperativa, propiedad comunal y colectiva…
Esta alternativa debe ser feminista porque resulta imposible construir una sociedad basada en la justicia social y la igualdad de derechos si la mitad de la humanidad es oprimida y explotada.
Por último, nos comprometemos a enriquecer el proceso de la construcción de la
sociedad basada en el “buen vivir” reconociendo el protagonismo y la aportación delos pueblos indígenas.
Los movimientos sociales estamos ante una ocasión histórica para desarrollar
iniciativas de emancipación a escala internacional. Sólo la lucha social de masas
puede sacar al pueblo de la crisis. Para impulsarla es necesario desarrollar un trabajo de base de concienciación y movilización.
El desafió para los movimientos sociales, es lograr la convergencia de las
movilizaciones globales a escala planetaria y reforzar nuestra capacidad de acción favoreciendo la convergencia de todos los movimientos que buscan resistir todas las formas de opresión y explotación.
Para ello nos comprometemos a:
• Desarrollar una semana de acción global contra el capitalismo y la guerra del 28 de marzo al 4 de abril 2009;
• Movilización contra el G-20 el 28 de marzo;
• Movilización contra la guerra y la crisis el 30 de marzo;
• Día de solidaridad con el pueblo palestino impulsando el boicot, las
desinversiones y sanciones contra Israel, el 30 de marzo;
• Movilización contra la OTAN en su 60 aniversario 4 de abril; etc.
• Fortalecer las movilizaciones que desarrollamos anualmente:
- 8 de marzo: Día internacional de la Mujer
- 17 de abril: Día Internacional por la Soberanía Alimentaria
- 1 de Mayo: Día Internacional de los trabajadores y trabajadoras
- 12 de octubre: Movilización Global de lucha por la Madre Tierra contra la
colonización y la mercantilización de la Vida
• Impulsar las agendas de resistencia contra la cumbre del G-8 en Cerdeña, la
cumbre climática en Copenhague, la cumbre de las Américas en Trinidad y
Tobago…
Respondamos a la crisis con soluciones radicales e iniciativas emancipatorias.
Esta vergonzosa impunidad debe terminar. Los movimientos sociales
reafirman aquí su activo sostén a la lucha del pueblo palestino así como todas
las acciones de los pueblos del mundo contra la opresión.